Hay que tener en cuenta que si utilizamos monitores de diferentes resoluciones y tamaños, este movimiento del ratón puede no ser tan natural.
En general, si os habéis comprado un monitor para jugar, que soporte VRR (Variable Refresh Rate) en su pantalla, ya sea como AMD FreeSync o NVIDIA G-SYNC, vuestra mejor opción es conectar el monitor a la salida de vídeo que emplea el cable DisplayPort.
La primera opción que nos va a dar Windows es la de cambiar el orden de las pantallas que tenemos conectadas. Esto es importante porque no es lo mismo que las pantallas estén situadas una encima de la otra, a que estén una al lado de la otra. Para saber qué tipo de situación está detectando Windows, podéis pedirle que identifique los monitores con el botón «Identificar«. Os saldrán unos números en la parte inferior izquierda de la pantalla, que podréis emplear para determinar qué monitor se corresponde a qué situación de la que muestra Windows. 


Mostar solo el primer monitor
Clonado de pantalla
Escritorio extendido (dos escritorios diferentes)
Mostrar solo el segundo monitor

Para cambiar la tasa de refresco vertical del monitor, seleccionaremos «Propiedades del adaptador para la pantalla X» (donde X representa el número de orden del monitor, que ya sabemos de cuando Windows lo ha identificado).

En ella, haremos clic en la pestaña de «Monitor» donde llegaremos a otra pantalla donde habrá un menú desplegable donde se nos permitirá elegir la tasa de refresco vertical del monitor.
