Otra razón, no menos importante, para la creación de una app son los ingresos potenciales que esta puede generar. Después de todo, el número de transacciones realizadas a través de aplicaciones para smartphones ha incrementado razonablemente en los últimos años. Se espera que para el 2022 las ventas mundiales lleguen a 78 mil millones de dólares estadounidenses.
Averigua si hay otros fabricantes que también han desarrollado una aplicación parecida y, si es el caso, cómo lo han hecho. Si aún no existe ninguna aplicación móvil de este tipo puedes contar con un potencial innovador para tu proyecto, aunque también podría significar que se ha desarrollado en otra forma (en una web) o que es sencillamente poco practicable. Esto hace necesario investigar también a tus competidores fuera del ámbito de las aplicaciones, porque el análisis de los competidores y de los modelos de negocio similares no solo aporta las claves sobre la situación actual en el mercado sino que también proporciona estímulos para reflexionar en la implementación de tu propia app.
No olvides el marco legal La creación y comercialización de una aplicación móvil también está ligada a directivas. Tan pronto como una app recoge, procesa y almacena datos personales de los usuarios, el fabricante está obligado, ya antes de la recopilación de los datos en sí, a informar de forma exhaustiva e inteligible (Declaración sobre protección de datos) sobre los datos que se van a almacenar y con qué finalidad.